El Limpiador Secundario se instala un poco más adelante del recorrido de retorno de la banda, inmediatamente después del limpiador primario. Su rol es crítico para la limpieza fina, ya que su función es eliminar las partículas finas, el polvo, la humedad y el material viscoso o pegajoso que el primario no logró retirar. Generalmente, está compuesto por una o varias cuchillas de poliuretano (o a veces de carburo de tungsteno para aplicaciones más difíciles) que se ubican en un ángulo específico contra la banda (conocido como «ángulo de ataque»), actuando esencialmente como una escobilla de goma. El limpiador secundario es lo que eleva la eficiencia de limpieza total por encima del 90%, minimizando drásticamente el material fugitivo, la acumulación de residuos y el desgaste de los componentes inferiores.
